Somos Pepa Costela y Agustín Sabartés. Hasta 2016 vivíamos en Barcelona y abandonamos el estrés y  las incomodidades de la ciudad para instalarnos en la finca Mas Descolls, ubicada en el Volcá Simó de Santa Pau.

Estuvimos nueve meses restaurándola (un parto) y cuidando al máximo hasta el más mínimo detalle, respetando la singularidad de la zona, así como la atmósfera general de la casa.

Aquí se encuentra La Casita, un antiguo pajar en sus inicios, convertido en un lugar único, apartado y rodeado de increíble naturaleza.  Nuestro mejor activo es la  Privacidad, Exclusividad y Tranquilidad.

Nuestra pasión es el arte, las antigüedades y la decoración, que combinado con todo lo demás, es el ambiente idóneo que queremos transmitir e intentar que nuestros huéspedes se sientan como en su propia casa de campo.

La pasión que ponemos en cada uno de los espacios, esperamos que hagan de las delicias de nuestros visitantes.

Tenemos un maravilloso invernadero antiguo de 1920 de hierro y cristal, delante de un valle con unas vistas magnificas, convertido en salón para lectura o increíbles siestas. En su interior se encuentran libros de arte y otros temas para quien lo desee y una decoración que lo único que genera es placidez, sosiego y paz.

La Casita es un lugar especial donde intentamos huir del clásico turismo rural y ofrecer una tendencia diferente. Unicamente por una cuestión de concepto, proyecto personal y modelo de negocio, no aceptamos niños ni mascotas, debido a que el interior La Casita  tiene unas características propias en cuanto a espacio, decoración y piezas de anticuario, que no encajan con la normal actividad y movimiento de los más pequeños y sus mascotas. Por este motivo, entendemos que no es para todos los públicos.